
Cruzamos el último puente colgante inca hecho de fibras vegetales y reconstruido cada año por las comunidades de Quehue: Qheswachaka, sobre el río Apurímac. Un viaje cultural a 3 horas de Cusco con paisajes de puna.
Salida hacia el sureste, camino a Quehue (aprox. 3 horas).
Breve caminata hasta el punto de observación del puente.
Cruza el puente de paja trenzada sobre el Apurímac (ticket local) y observa a las comunidades en su labor.
Pausa para almorzar en el pueblo (por cuenta del viajero).
Retorno a tu hotel al atardecer.
Es seguro y vigilado por las comunidades; se cruza de a pocas personas y hay límite de peso.